Seleccionar página

Todo hogar que conviva con una gata, sea cual sea su raza, debe conocer bien cuales son los ciclos reproductivos de estos felinos.

La pubertad en la gata

La edad a la que las gatitas empiezan a tener ciclo sexual varía según cada el animal, pero para que se produzca la gata debe haber llegado por lo menos al 80% de su peso definitivo. Esto suele ocurrir entre los 8 y 10 meses de vida.

El celo

Una gata presenta varios celos repetidos en su estación reproductiva (lo que llamamos hembra poliéstrica). Su actividad sexual dura en España entre 6 y 7 meses, en los mese más cálidos. Durante estos meses tiene una sucesión de celos ininterrumpidos. Cada celo suele durar una semana y se repiten cada 10 o 15 días, aproximadamente.

Cómo hemos indicado, según llegan los meses de calor y los días son más largos, las gatas empiezan a estar más intranquilas, ronronean, se frotan más con nosotros y con las superficies de la casa, maúllan, ruedan y recorren todo el hogar con el rabo levantado. Es decir, entran en celo. Es incluso posible que toda esta sintomatología se produzcan también durante la noche, y hasta puede que se acentúen en estas horas.

El celo de nuestras gatas se ve, además, afectado por nuestro hábitat doméstico. En un estado salvaje, con condiciones naturales de luz y temperatura, a la entrada del otoño el celo entraría en una fase de reposo absoluto que se alargaría hasta el invierno. Pero en el ambiente de nuestros hogares, con luz artificial y calefacción, el celo se ve alterado y el periodo de la actividad sexual se ve aumentado.

En la mayoría de los mamíferos, se produce una ovulación espontánea, pero no en el caso de los felinos que tienen una ovulación inducida. Esto es que la gata necesita la estimulación de su cuello uterino para que ovule. Es durante el apareamiento cuando se produce esta estimulación. Por ello si durante el celo no se ha producido apareamiento, vuelve a repetirse al cabo de unos días. Si durante el celo la gata es cubierta, aunque no quede preñada, ovula al cabo de uno o dos días. Tras la ovulación el celo no vuelve a aparecer hasta los siguientes 45 días.

Lo que llamamos pseudogestación es este periodo en que la gata ovula, por lo que sus hormonas llevan a su organismo a creer que hay gestación, aunque no se haya producido.