|
|
Hay muchas infecciones por Giardia que son asintomáticas, es decir, no presentan síntomas. Cuando aparecen síntomas, el signo más común es la diarrea que puede ser de aparición rápida y severa, intermitente, alternando heces con diarrea y heces normales, o puede alargarse en el tiempo.
Generalmente los animales infectados no pierden el apetito pero pueden perder peso. Presentan heces acuosas, pálidas, mal olientes y a menudo sanguinolentas.
En el intestino, el parásito hace que la absorción de nutrientes se altere, produce daños intestinales e interfiere con la digestión. Raramente produce vómitos. Cuando los síntomas persisten en el tiempo pueden conducir a pérdida de peso y deshidratación, sobre todo en animales jóvenes.
|
|
 |
|
|
El tratamiento se hace a base de antiparasitarios, hay varios tipos que sirven para Giardia por lo cual el veterinario decidirá el más indicado en cada caso y el tiempo que debe administrarlo.
|
|
 |
|
|
|
El diagnóstico a partir únicamente de los síntomas es muy difícil ya que los síntomas, fundamentalmente la diarrea, son comunes a muchas enfermedades.
El diagnóstico seguro se basa en el hallazgo del parásito en las heces o muestras extraídas del intestino. Por tanto resulta necesario recurrir a técnicas de laboratorio y a análisis de heces para poner en evidencia el parásito. El veterinario le pedirá muestras de heces de varios días si sospecha de este problema ya que muchas veces puede no encontrarse en una única muestra.
El parásito se expulsa de manera intermitente y deben examinarse al menos muestras de heces de tres días distintos.
|
|
 |
|