El tratamiento de los tumores de mama se basa en la extirpación quirúrgica. Hay distintas técnicas en función de su tamaño y extensión pero siempre está indicada su resección quirúrgica.
Para poder clasificarlos y conocer su comportamiento posterior puede realizarse una biopsia. Cuando son malignos pueden producir metástasis e invaden ganglios y pulmón. Aunque es menos frecuente algunos pueden metastatizar a piel.
Antes de realizar la operación y después durante el seguimiento posterior del tumor (aunque haya sido eliminado) el veterinario realizará radiografías de tórax en distintas proyecciones para descartar que el pulmón está limpio y no ha sido afectado por el tumor.
El control y seguimiento posterior de las mamas y del pulmón serán fundamentales para evitar recidivas y evidenciar posibles metástasis. |